miércoles, 17 de octubre de 2018

NUMERALES: 85 HASTA114 DE LOS ALIMENTOS DIVINOS

85- Por eso mi primera Vida real la quiero formar en ti.” 

LOS GEMIDOS DEL ESPÍRITU SANTO EN EL SACRAMENTO DE LA EUCARISTÍA. CORRESPONDENCIA DE AMOR DEL ALMA.  

86- Jesús nos dice: “Tu amor no se detenga, recorra todos los tabernáculos, cada Hostia Sacramental, y en cada Hostia (forma) oirás gemir al Espíritu Santo con dolor inenarrable. 

87- El Sacramento de la Eucaristía no es sólo su vida a la gracia lo que reciben las almas, sino es la misma Vida que se da a ellas, así que el fruto de este Sacramento es formar mi Vida en ellas, y cada comunión sirve para hacer crecer mi Vida, para desarrollarla de modo de poder decir: ‘Yo soy otro Cristo.’ Pero, ¡ay de Mí! qué pocos lo aprovechan, es más, cuántas veces desciendo en los corazones y me hacen encontrar las armas para herirme y me repiten la tragedia de mi Pasión, y en cuanto se consumen las especies Sacramentales, en vez de incitarme a quedar con ellas soy obligado a salir bañado en lágrimas, llorando mi suerte Sacramental, y no encuentro quién calme mi llanto y mis gemidos dolientes. 

88- Si tú pudieses romper los velos de la Hostia (forma) que me cubren, me encontrarías bañado en llanto conociendo la suerte que me espera al descender en los corazones. 

89- Por eso tu correspondencia de amor por cada Hostia sea continuo, para calmarme el llanto y volver menos dolorosos los gemidos del Espíritu Santo.”

LA REDENCIÓN SERVIRÁ NO MÁS COMO ALIMENTO A LOS ENFERMOS, SINO COMO ALIMENTO A LOS SANOS. TODO LO QUE JESUS HIZO EN LA REDENCIÓN SERVIRÁ NO MÁS DE REMEDIO, SINO DE DELEITE, DE ALEGRÍA, DE FELICIDAD Y DE BELLEZA SIEMPRE CRECIENTE.   

90- Jesús dice: “Hija mía, mi Redención vino como remedio del hombre y por eso sirve como remedio, como medicina, como alimento a los enfermos, a los ciegos, a los mudos, a todas las especies de enfermedades, y como están enfermos no toman gusto ni reciben toda la fuerza que contienen todos los remedios que vine a traerles para su bien; el Sacramento Eucarístico que lo dejé como alimento para darles perfecta salud, muchos lo comen y comen y se ven siempre enfermos. 

91- Pobre alimento de mi misma Vida escondida bajo los velos de los accidentes del pan, cuántos paladares corruptos, cuántos estómagos indigestos que les impide sentir gusto de mi alimento y no digieren toda la fuerza de mi Vida Sacramental, y por eso quedan enfermos, y como son miembros acalenturados en el mal, lo toman sin apetito. 

92- Por eso suspiro tanto que venga el reino del Fiat Supremo, porque entonces todo lo que Yo hice cuando vine a la tierra servirá como alimento a aquellos que gozarán perfecta salud. ¿Cuál no es la diferencia entre un enfermo que toma el mismo alimento y otra persona que goza de perfecta salud? El enfermo lo toma sin apetito, sin gusto y le sirve para mantenerse y para no morir; el sano lo toma con apetito y conforme lo gusta toma de más y se conserva fuerte y sano. 

93- Así que, ¿cuál no será mi contento al ver que en el reino de mi Querer todo lo que Yo hice servirá no más como alimento a los enfermos, sino como alimento a los hijos de mi reino, que estarán todos llenos de vigor y de perfecta salud? Es más, con poseer mi Voluntad poseerán mi Vida permanente en ellos mismos, como la poseen los bienaventurados en el Cielo, así que mi Voluntad será el velo que esconderá mi Vida en ellos, y así como los bienaventurados mientras me poseen dentro de ellos como vida propia, porque la verdadera felicidad tiene principio en el interior del alma, por eso la felicidad que reciben continuamente de la Divinidad, da la mano, el beso a la felicidad que poseen dentro y por eso son plenamente felices; así el alma que posee mi Voluntad tendrá mi Vida perenne en ella, que le servirá de alimento continuo, no una vez al día como el alimento de mi Vida Sacramental, porque mi Voluntad hará más desahogo, no se contentará con darse una vez al día, sino que se dará continuamente, porque sabe que tienen paladares puros y estómagos fuertes para gustar y digerir en cada momento la Fuerza, la Luz, la Vida Divina; y los Sacramentos, mi Vida Sacramental, servirán como alimento, como deleite, como nueva felicidad a la Vida del Fiat Supremo que poseerán. 

94- El reino de mi Querer será el verdadero eco de la patria celestial, que mientras los bienaventurados poseen como vida propia a su Dios, lo reciben también de fuera de ellos mismos, así que dentro y fuera de ellos, Vida Divina poseen y Vida Divina reciben. 

95- ¿Cuál no será mi felicidad al darme sacramentado a los hijos del Fiat Eterno y encontrar en ellos mi misma Vida? Entonces se tendrá el fruto completo de mi Vida Sacramental, y al consumirse las especies no tendré más el dolor de dejar a mis hijos sin el alimento de mi Vida continua, porque mi Voluntad, más que accidentes Sacramentales mantendrá su Vida Divina siempre con su plena posesión. 

96- En el reino de mi Querer no habrá ni alimentos, ni comuniones interrumpidos, sino perennes, y todo lo que Yo hice en la Redención les servirá no más de remedio, sino de deleite, de alegría, de felicidad y de belleza siempre creciente. 

97- Así que el triunfo del Fiat Supremo dará el fruto completo al reino de la Redención.”

LA DIVINA VOLUNTAD HACE SU EXPOSICIÓN EN TODA LA CREACIÓN. DIFERENCIAS ENTRE LA EXPOSICIÓN DE LA EUCARISTÍA Y AQUELLA QUE LA DIVINA VOLUNTAD TIENE EN ACTO CONTINUO EN LAS COSAS CREADAS. 

98- Luisa dice: “Había oído de la exposición que se había hecho del Santísimo Sacramento en la iglesia, y yo pensaba entre mí: “Para mí no hay ni exposiciones ni funciones.” Y mi dulce Jesús no dándome tiempo a pensar en otras cosas, ha salido de dentro de mi interior y me ha dicho: “Hija mía, para ti no hay necesidad de exposiciones, porque para quien hace mi Voluntad tiene la exposición más grande y continua que mi Voluntad tiene en toda la Creación; es más, cada cosa creada, como están animadas por Ella, forman tantas innumerables exposiciones por cuantas cosas existen. 

99- ¿Quién forma mi Vida Divina en la Eucaristía? Mi Voluntad. Si no fuera porque la hostia sacramental está animada por mi Voluntad Suprema, la Vida Divina no existiría en ella, sería una simple hostia blanca que no merecería la adoración de los fieles. 

100- Ahora hija mía, mi Voluntad hace su exposición en el sol, y así como mi Voluntad tiene los velos de la hostia que esconden mi Vida, así tiene los velos de la luz que la esconden en el sol, sin embargo, ¿quién hace una genuflexión, quién manda un beso de adoración, quién dice un gracias a mi Voluntad expuesta en el sol? ¡Ninguno! ¡Qué ingratitud! 

101- Pero a pesar de esto Ella no se detiene, es siempre estable en hacer el bien, en sus velos de luz sigue los pasos del hombre, inviste sus acciones por cualquier camino que tome, su luz se hace encontrar delante y detrás llevándolo como en triunfo en su seno de luz para hacerle el bien, dispuesta a hacerle el bien y darle la luz aunque no la quiera. 

102- ¡Oh Voluntad mía, cuán invisible eres, amable y admirable, inmutable en el bien, incansable sin jamás retroceder! Ve la gran diferencia entre la exposición de la Eucaristía y aquella que mi misma Voluntad tiene en acto continuo en las cosas creadas, a aquella de la Eucaristía el hombre debe incomodarse, ir él, acercarse, disponerse para recibir el bien, de otra manera nada recibe; en cambio la exposición de mi Voluntad en las cosas creadas, es Ella que va al hombre, que se incomoda y a pesar de que no esté dispuesto, mi Voluntad es generosa y lo ahoga de sus bienes; no obstante no hay quien adore a mi eterna Voluntad en tantas exposiciones suyas. 

103- Ella hace su exposición en el mar, y si bien en el sol, símbolo de la Eucaristía, da su luz, su calor, da bienes innumerables, pero siempre en silencio, no dice jamás una palabra, no hace jamás un reproche por cuantos males horrendos pueda ver, en el mar en cambio, en los velos del agua hace su exposición en modo diferente, parece que habla al formar su murmullo, en los velos del agua infunde temor en sus oleajes tumultuosos y en las olas fragorosas, que si embiste naves o gentes las sepulta en el fondo del mar sin que ninguno lo pueda resistir; mi Voluntad en el mar hace la exposición de su Potencia y habla en el murmullo, habla en los oleajes, habla en las olas altísimas, llamando al hombre a amarla y a poseerla, y no viéndose escuchada hace la exposición de la Justicia Divina, y cambiando aquellos velos en tempestad se lanza contra el hombre inexorablemente. 

104- ¡Oh! si las criaturas pusieran atención a todas las exposiciones que hace mi Voluntad en toda la Creación, deberían estar siempre en acto de adoración, para adorar mi Voluntad expuesta en los campos floridos donde expande sus perfumes, en los árboles cargados de frutos donde expande la variedad de sus dulzuras, así que no hay cosa creada donde no haga su exposición divina y especial, y como las criaturas no le tributan los honores debidos, te corresponde a ti mantener la adoración perpetua a las exposiciones que tiene el Fiat Supremo en toda la Creación; eres tú hija mía, la que te debes ofrecer como adoradora perpetua de esta Voluntad sin adoradores, y sin correspondencia de amor por parte de las criaturas.”

NUESTRO SEÑOR HIZO EL DEPÓSITO DE SU VIDA SACRAMENTAL EN EL CORAZÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN.   

105- Luisa dice: “Estaba haciendo la hora cuando Jesús instituyó la Santísima Eucaristía, y moviéndose en mi interior me ha dicho: Hija mía, cuando hago un acto, primero veo si hay al menos una criatura donde poner el depósito de mi acto, a fin de que tome el bien que hago, lo tenga custodiado y bien defendido. 

106- Ahora, cuando instituí el Santísimo Sacramento busqué a esta criatura y mi Reina Mamá se ofreció a recibir este acto mío y el depósito de este gran don diciéndome: ‘Hijo mío, si te ofrecí mi seno y todo mi Ser en tu Concepción para tenerte custodiado y defendido, ahora te ofrezco mi corazón materno para recibir este gran depósito, y dispongo en orden de batalla, en torno a tu Vida Sacramental, mis afectos, mis latidos, mi amor, mis pensamientos, toda Yo misma para tenerte defendido, cortejado, amado, reparado; tomo Yo el empeño de corresponderte por el gran don que haces, confía en tu Mamá y Yo pensaré en la defensa de tu Vida Sacramental; y como Tú mismo me has constituido Reina de toda la Creación, tengo el derecho de alinear en torno a Ti toda la luz del sol como homenaje y adoración, a las estrellas, al cielo, al mar, a todos los habitantes del aire, todo lo pongo en torno a Ti para darte amor y gloria.’ 

107- Ahora, asegurándome donde podía poner este gran depósito de mi Vida Sacramental y fiándome de mi Mamá que me había dado todas las pruebas de su fidelidad, instituí el Santísimo Sacramento. Era Ella la única criatura digna que podía custodiar, defender y reparar mi acto. 

108- Entonces mira, cuando las criaturas me reciben, Yo desciendo en ellas junto con los actos de mi inseparable Mamá, y sólo por esto es que puedo continuar mi Vida Sacramental.”

OFRECIMIENTO DE LA COMUNIÓN. NUESTRA VOLUNTAD SON ACCIDENTES EN LOS QUE SE MULTIPLICA JESÚS, CÓMO CONTIENE LA FUENTE DE LOS SACRAMENTOS.  

109- Luisa dice: “Estaba haciendo el agradecimiento ya que había recibido la santa Comunión, y pensaba entre mí que quería ofrecerla a todos y a cada habitante del Cielo, a cada una de las almas del purgatorio, a todos los que viven y vivirán, y no sólo esto, quisiera darle mi Jesús Sacramentado al sol, al cielo estrellado, a los prados floridos, en suma a cada cosa creada para darle la gloria y el triunfo de todas sus obras. 

110- Pero mientras esto decía pensaba para mí: “Son mis acostumbradas necedades; ¿cómo puedo yo formar tantos Jesús? Esto es imposible. Y mi amado Jesús moviéndose en mi interior me ha dicho: “Hija mía, así como en la hostia Sacramental están los pequeños accidentes del pan y dentro de ellos se esconde tu Jesús vivo y verdadero, y tantos Jesús por cuantas hostias hay, así en el alma están los accidentes de la voluntad humana, no sujetos a consumirse como los accidentes de mi Vida Sacramental (las formas), por eso más afortunados y más sólidos; y así como la Vida Eucarística se multiplica en las hostias, así mi Voluntad Divina multiplica mi Vida en cada acto de voluntad humana, la cual más que accidente se presta a la multiplicación de mi Vida. 

111- Conforme tú hacías correr tu voluntad en mi Voluntad y querías darme a cada uno, así la mía formaba mi Vida en la tuya, y hacía salir fuera de su Luz mi Vida dándome a cada uno, y Yo, ¡Oh! cómo me sentía feliz de que la pequeña hija de mi Querer, en los accidentes de su voluntad formaba tantas Vidas mías para darme no sólo a las criaturas animadas, sino a todas las cosas creadas por Mí. 

112- Entonces Yo me sentía, conforme multiplicaba mi Vida, que me constituía Rey de todos: Rey del sol, del mar, Rey de las flores, de las estrellas, del cielo, en suma de todo. 

113- Hija mía, quien vive en mi Voluntad tiene en sí el manantial de la fuente de los Sacramentos y puede multiplicarme cuanto quiera y como quiera.” Yo he quedado con duda sobre la última frase escrita arriba y mi amado Jesús ha agregado: “Hija mía, los Sacramentos salieron de mi Voluntad, como tantas fuentecitas las saqué fuera de Ella, reservándose en Ella el manantial del cual recibe continuamente cada fuente los bienes y los frutos que cada una contiene, y actúan según las disposiciones de quien los recibe, así que por falta de disposiciones de parte de las criaturas las fuentes de los Sacramentos no producen los grandes bienes que contienen. 

114- Muchas veces arrojan agua y las criaturas no quedan lavadas, otras veces consagran imprimiendo un carácter divino e incancelable, pero a pesar de todo esto no se ven santificadas. Otra fuente da a luz la Vida de tu Jesús continuamente, reciben esta Vida, pero no se ven ni los efectos, ni la Vida de tu Jesús en ellos. Por eso cada Sacramento tiene su dolor, porque no ven en todas las criaturas sus frutos y los bienes que contienen. Ahora quien vive en mi Voluntad haciéndola reinar como en su propio reino, poseyendo Ella la fuente de los Sacramentos, ¿qué maravilla que quien viva en mi Querer Divino poseerá la fuente de todos los Sacramentos y sentirá en sí la naturaleza de los Sacramentos con todos los efectos y bienes que contienen? Y recibiéndolos de la Iglesia sentirá que es alimento que ella posee, pero que lo toma para darle aquella gloria completa a aquellos Sacramentos de los cuales ella posee la fuente, para glorificar aquélla misma Voluntad Divina que los instituyó, porque sólo en ella se dará la perfecta gloria a todas nuestras obras. Por eso suspiro tanto el reino del Fiat Supremo, porque sólo él pondrá el equilibrio a todo, dará a las criaturas todos los bienes que quiere y recibirá la gloria que ellas le deben.”


VOLUMEN 11, 123 Y 124

 0:22 buenas noches queridos amigos bienvenidos a su programa libro del cielo 0:28 estamos en el libro 11 ahora nos toca la lectura 123 está...